domingo, 29 de mayo de 2011

¡Cuidado jugando al poker si ligáis dobles parejas de ases y ochos!

Cotilleando paginas de poker me encontré con la anécdota de "la mano del muerto". Como siempre intente encontrar mas datos y me encontré con un personaje curioso, Wild Bill Hickoc, considerado por algunos como el primer pistolero. Esto puede parecer una exageración pero sin duda su duelo con Davis Tutt fue el primero del que hay constancia escrita y es tal cual lo hemos visto miles de veces en las películas de vaqueros. El origen de la disputa fue un reloj de oro que Tutt gano a Hickok y el ultimatum de este "no se te ocurra aparecer por el pueblo con este reloj". Efectivamente al día siguiente Tutt se presento luciendo el reloj, el drama estaba servido. Tal como pasa en las película se desafiaron con la mirada con los revólveres enfundados pero a la vista, tras unos tensos minutos desenfundaron a la vez (algunos testigos afirmaron que Tutt inicio el gesto un poco antes) y sendos disparos sonaron al unisono. El de Tutt falló, pero Hickock le acertó en el corazón y mato a su contrincante en el acto. Este duelo fue muy famoso y con él empezó la leyenda de Hickok y de los pistoleros en general.

Su frialdad en los duelos, su puntería, su rapidez para desenfundar, sus dos colts siempre al cinto lo convirtieron en el prototipo del pistolero de salvaje Oeste. Ademas del duelo con Tutt su vida esta plagada de aventuras. Fue sheriff en varias ciudades, dicen que peleo y gano a un oso solo armado con un machete, estuvo en el circo de Bufalo Bill, fue amante de Juanita Calamidad, mató a multitud de pistoleros en duelos, y sobre todo jugó al poker.

La mano del hombre muerto

Y una partida de poker fue lo último que hizo en su vida. Una tarde entro en un local de Deadwood a jugar una partida y como siempre hacia buscó una silla con la espalda hacia la pared, pudiendo ver la puerta por si alguno de sus múltiples enemigos intentaba matarlo. Pero aquel día no encontró ningún sitio así. Cuando se sentó a la mesa pidió que le cambiaran la silla pero se negaron a ello confiados en que esto le pondría nervioso y seria mas fácil ganarle. Se sento de espaldas a la puerta y mientras repartían una de las manos de la partida entro en el local Jack McCall y le descerrajo dos tiros en la nuca. Hickok cayo muerto en al acto y en la mano llevaba la baza que le acababan de repartir dos ases y dos ochos (ademas de picas y tréboles, todas negras). Desde entonces esta jugada se conoce como "La mano del muerto" y se considera que es una mano que da mal fario.

Aquí os dejo mi intervención sobre esta entrada en el programa "Maneras de vivir" de "Radio Mislata". Para oírla solo tenéis que pulsar el botón de play.

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