miércoles, 18 de mayo de 2011

Dos cosas que creemos que se hacen por bien, pero...

Esta mañana mientras esperaba mi turno en un horno para comprarme alguna empanadilla he visto a una mujer mayor con dificultades en la vista acariciar las monedas y ayudarse de las marcas en los cantos para identificar su valor. Estas estrías y grabados parecen hechos adrede para ayudar a los ciegos a identificar las monedas, pero en su origen no estaba ese motivo, ni mucho menos. La razón es mucho mas prosaica. Cuando las monedas eran de oro o plata la gente cogía las monedas que tenia en casa y limaba un poco los bordes, quedándose estas limaduras para vender a peso. Como todo el mundo hacia la misma pilleria poco a poco las monedas se iban haciendo cada vez mas pequeñas. Así fue como se decidió marcar el canto de las monedas y de esta manera si veías que las marcas del canto habían desaparecido rechazabas la moneda, ya que esta había sido manipulada. Los pillos de antes han acabado ayudando a los invidentes de ahora.

Y otra cosa que no es lo que parece. ¡Atchis! Jesús. Gracias. Las tres palabras parecen una sola, pero ¿de verdad debemos agradecer que digan Jesús cuando estornudamos. Yo sinceramente creo que no. El origen de esta costumbre esta en la creencia de que cuando alguien estornudaba expulsaba diablos por la boca. Por eso había que protegerse con una palabra santa, para que no nos entraran los diablos que el estornudador nos lanzaba. Por lo tanto cuando alguien dice Jesús no solo se protege a si mismo si no que, ademas, nos esta llamando endemoniados.

3 comentarios:

  1. Muy bueno lo del estornudo. Cuando estornude y alguien me diga Jesús le dire: ¡Eh! No se pase. Un poquito de respeto. Je, je.

    ResponderEliminar
  2. Muy bueno, no sabía ninguna de las dos cosas Un saludo

    ResponderEliminar