viernes, 7 de octubre de 2011

Echar con cajas destempladas

Y aquí sigo, intentando llevar mi bitácora con mano firme esperando que mis amables lectores no dejen de serlo y me echen de la blogsfera con cajas destempladas. ¿Cajas destempladas? ¿que cajas?. Pues estas:

cajas+destempladas+tambor

Efectivamente las cajas en cuestión se refieren a las cajas de los tambores, militares para mas señas, aunque tengo que confesar que de una época mas antigua que los de la foto. Y para destemplarlas no tenemos mas que aflojar las cuerdas y así el parche pierde su tirantez y con ella la armonía, el temple, osease que se destempla. Ya tenemos la cajas destempladas. Pues todo este proceso que he explicado de una manera tan "destemplada" era el inicio de un triste ritual castrense. Cuando un militar era expulsado con deshonor del Cuerpo se procedía a arrancarle todos sus galones y condecoraciones, mientras se leía el porqué de tan terrible castigo. Durante todo esta ceremonia sonaban estos tambores destemplados que con su música inarmónica hacían todavía mas trágico el momento. Así, ser echado con cajas destempladas era la manera mas dura de abandonar el ejército para todo soldado que se preciara de serlo, y con ese sentido a llegado hasta nosotros, echar a alguien con acritud y de malas maneras.
Por cierto, me gustaría remarcar que la frase correcta es echar a alguien con cajas destempladas, no a cajas destempladas.
Y ahora tocaría una gracia con el tema de echarme con cajas destempladas, pero como ya lo he hecho en el primer párrafo pues me tengo que aguantar las ganas.

5 comentarios:

  1. En el ejército romano, Miguel Ángel, la severidad del castigo que podría recaer sobre un legionario romano en periodo de servicio activo haría con mucho deseable la ignominiosa ceremonia de ser echado con cajas destempladas; un soldado de Roma jamás incurría más de una vez en falta grave si incumplía seriamente con su deber porque la primera vez que lo hace... ES EJECUTADO!
    Las faltas graves o las negligencias en el cumplimiento de sus obligaciones eran penadas desde con la pérdida de la graduación o de los privilegios obtenidos tras largos y fatigosos años de servicio, el traslado a unidades de rango inferior, hasta la flagelación pública y denigrante del castigado a manos del centurión(lo que unía al dolor físico de los latigazos la vergüenza y el escarnio ante el resto de la unidad), y en último extremo la muerte brutal infligida a manos de los propios compañeros de armas, bajo una lluvia de patadas, azotes o pedradas; si bien esta pena suele ser llevada a cabo con dedicación y hasta entusiasmo, tendría mejor suerte el soldado que gozara de popularidad entre la tropa, quien saldría bien parado con un palizón que SÓLO le dejaría con graves secuelas para siempre.
    Si hubiese que elegir entre "muerte o deshonor" como castigo, la segunda opción parece más deseable, por lo menos por lo de salvar el pellejo.
    Mil saludos.

    ResponderEliminar
  2. Gracias profe por tus siempre interesantes aportes. Desde luego que eran castigos mucho mas crueles. me ha llamado la atención lo de morir a manos de sus compañeros, hasta en el castigo se buscaba que la unidad de los legionarios fuese todavía mayor.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Curiosa historia el significado e interesante. Debía ser terrible tener que salir de esa forma del ejército, aunque según leo a profedegriego los romanos lo tenían mucho peor. CAray!

    Un besote.

    ResponderEliminar
  4. Me ha gustado mucho, voy seguir leyendo otras frases interesantes.
    Si os apetece y tenéis tiempo (Je je je je) podéis visitar mi Blog, la dirección es:
    http://www.blogger.com/home

    BESOOOSSS

    ResponderEliminar
  5. Me alegro que te hay gustado. Y si que le echare una ojeada a tu blog, aunque pongas mal la dirección te encontrare.
    Un saludo.

    ResponderEliminar