jueves, 24 de noviembre de 2011

Del mar y de los pelos

¿Tienen algo que ver el mar y los pelos?. A poco que penséis os vendrá a la mente la frase  "pelillos a la mar", que decimos cuando hacemos las paces no dando importancia al tema que nos ha mantenido enfrentados. Pero  también confirma esta extraña relación la no menos habitual frase "salvarse por los pelos". Como no podía ser esta manera, en esta bitácora vamos a ver el posible origen de estas manidas frases de mares y pelos.

pelillos+mar












"Salvarse por los pelos". Tengo que decir que fue mi costilla-consorte quien me puso sobre la pista de esta historia. Según parece esta frase era muy habitual entre los marineros de mitad del milenio pasado, y la razón era muy sencilla. Cuando algún marinero caía al agua lo normal era que todos sus compañeros intentasen salvarlo (aunque supongo que habría algún elemento que se haría el despistado según quien cayese), y uno de los procedimientos para ello solía ser agarrarlo de las largas melenas que solían llevar, cuando esto pasaba obviamente se le había salvado por los pelos. Lo mas curioso es que esta frase de uso casi exclusivamente marinero salto al común de la gente por una ley. Efectivamente, en 1.809 Jose I Bonaparte, también llamado Pepe Botella,  ordenó que todos lo marineros se cortasen el pelo, ya que a la llevarlo tan largo daban mala imagen. El revuelo entre el gremio fue descomunal, llegando a escribir una carta al rey haciéndole ver  la importancia del pelo largo para las labores de salvamento que acabamos de relatar. Tan vehemente fue la petición de que se permitiese el pelo largo que las autoridades y el propio rey invasor dieron marcha atrás y retiraron la orden.

"Pelillos a la mar". Esta es otra de esas bonitas frases sobre la circulan varias historias. Segun el drae el significado seria: Olvido de agravios y restablecimiento del trato amistoso. Pero esto viene como segunda acepción, la primera es la que nos pone sobre la pista de su posible origen: Expresión usada por los muchachos para afirmar que no faltarán a lo que han tratado y convenido, lo cual hacen arrancándose cada uno un pelo de la cabeza, y soplándolos dicen: Pelillos a la mar. Este ritual de juramento luego se convertiría en un ritual de pacificación. En 1882 en una obra llamada  "Cantos populares españoles recogidos, ordenados e ilustrados por Francisco Rodríguez Marin" nos encontramos con una bonita versión de este juramento. Los niños enfrentados se arrancarían un pelo y sujetándolo entre los dedos dirían:

-¿Aónde ba ese pelo?
-Ar biento.
-¿Y aónde ba er biento?
-A la má.
-Pos la guerra yasta acabá.
-¡Pelillos a la mar! ( y soplaban el pelo).

También me he encontrado con una historia rocambolesca. Se trataba de dos peluqueros del siglo XVI que discutían por los clientes de su localidad (seguramente Málaga). La tensión llego a tal extremo que se retaron a un duelo, pero a la hora de la verdad les entró la sensatez e hicieron las paces. Tan contentos y otra vez amigos iniciaron el camino de vuelta a su ciudad, pero enseguida cayeron en la cuenta de que si volvían sin haberse batido serian el hazmerreir de su clientela. Así que discretamente volvieron por la noche, hicieron el petate con sus pertenencias entre las que metieron una extraña bolsa,  y se embarcaron rumbo a América a empezar una nueva vida. Cuando estaban en altamar sacaron las bolsas que habían escondido en su equipaje y que resulto que estaban llenas de los pelos de sus barberías. Arrojaron los pelos al mar en señal de que habían olvidado sus viejas rencillas, y así hicieron las paces definitivamente.

Y aun tenemos otro posible origen al que , la verdad sea dicha, no le veo mucho sentido, pero lo comento mas que nada para que la profe se ponga contenta.  En La Iliada, concretamente en la tercera rapsodia, Alejandro y Menelao van a combatir entre ellos para así evitar la guerra entre los aqueos y los teucros. En el ritual previo a la pelea cortan algunos pelos de unos corderos sacrificados y los reparten entre los testigos de importancia. Y ya esta. Como ya he comentado no le veo ningún sentido, pero espero el veredicto de la profe.

Espero que os hay gustado la entrada, y si no, pues hagamos pelillos a la mar y seguiremos con otra cosa.

6 comentarios:

  1. Bonita historia, me ha gustado especialmente el origen de "salvarse por los pelos".

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  2. Muchas gracias, Miguel Ángel, por incluirme en tan interesante investigación sobre el origen de estas frases tan "trico-lógicas" de hoy.
    De la primera, comparto contigo la opinión de su origen porque también yo lo había leído así. De la segunda, nada sabía y me ha resultado muy curioso ese abanico de posibilidades para su origen. Y, entrando al trapo cual toro en la plaza, apuntaré lo siguiente: no en el Canto II de la "Ilíada", conocido como el "Catálogo de las naves", sino en el Canto III, vv. 268-275, Agamenón corta pelo de la cabeza de dos corderos, un macho blanco y una hembra negra, y los heraldos lo reparten entre los caudillos griegos y los troyanos; de igual manera, en el Canto XIX, vv. 252-257, de nuevo Agamenón corta con su cuchillo unas cerdas del jabalí que, a continuación, va a degollar, aunque esta vez no se produce el reparto del pelo del animal entre los asistentes. En ambos casos nos hallamos ante sacrificios que sellan acuerdos y juramentos, donde el acto de cortar el pelo de la víctima se interpreta como una manera de establecer una identidad colectiva entre las partes, al mismo tiempo que una coresponsabilidad colectiva de mantener los acuerdos por ambas partes; los que toman parte en el sacrificio son así testigos del juramento y, al recibir los pelos del animal inmolado, entran a formar parte del compromiso de tal modo que los vincula a todos sin posibilidad de ruptura posterior. Te facilito un documento en PDF donde se explica pormenorizadamente este asunto y que yo utilizo siempre como fuente interesantísima (ver especilamente págs. 21 y 22).
    http://www.ucm.es/BUCM/revistas/ccr/11354712/articulos/ILUR0808440119A.PDF
    En ese contexto sí cabe la interpretación propuesta por ti como antecedente de un acuerdo que pone fin a las rivalidades, implicando a las partes en cuestión a mantenerlo, haciendo "tabula rasa" de todo lo anteriormente sucedido.
    Espero, Miguel Ángel, haber sido de alguna ayuda en esta ocasión y vuelvo a agradecerte la oportunidad que me has brindado de hacer visibles hoy día a los clásicos, en este caso, al gran Homero.
    Mil cariñosos saludos, amigo.

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  3. Viriato, no se porque pero tenia la sensación de que te iba a gustar.

    Apabullante como siempre querida profe. Y sobre todo por que has explicado la relación con la frase que nos ocupa de una manera mucho mas clara y didáctica de todo lo que he leído por ahí. Grandísimo aporte, como era de esperar. Por cierto, ya esta corregido lo de III canto o rapsodia.

    Saludos y nos seguimos leyendo... aunque sea "por los pelos".

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  4. Gran Entrada, Miguel Ángel. Conocía la historia de "Salvado por los pelos" pero no así la "pelillos al mar", de hecho ni la conocía (ya conoces mi ignorancia en cuanto a frases). Sin embargo me ha encantado la entrada, y ya conozco algo más.
    Por cierto, ya puedes pasar a ver las novedades del cumple blog de Saberhistoria.
    Un Saludo.
    Uriel

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  5. Uriel, no es ignorancia son los miles de kilómetros que separan a nuestros "españoles". También yo desconozco muchas de las frases que utilizáis por allá, aunque supongo que si mi hermana vuelve algún día me las enseñara.
    Y te dejó que tengo que irme corriendo a ver el blog de un amigo que cumple años.

    Un saludo.

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  6. Querido Miguel ángel y por los pelos llego ajjajaa.. muy interesante la entrada, voy a la siguiente que tengo que ponerme la día.

    Un besote.

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