miércoles, 9 de noviembre de 2011

¡Esto es la casa de Tócame Roque!

La verdad es que los comentarios que amablemente dejáis en mis entradas son de los mas variopintos. Hay quien se empeña en escribir en mayúsculas cuando no lo hace en valenciano, otra suelta unas peroratas extensísimas llenas de latinajos, la otra no hace mas que mandar besos a diestro y siniestro, el de mas allá (mucho mas allá) se empeña en nombrar a Borges o Churchill a las primeras de cambio. Hay incluso quien dice ser mi hermana y se marca unos guiños cinematogáficos que nadie entiende, y si no los dos que alternan el español (como ellos dirían orgullosos) mas elegante posible con expresiones populacheras, por no olvidarme de amigos de toda la vida que se suelen pasar por aquí a dejarme un "merecido" halago y la visita espontanea de algún que otro googlero despistado. En fin que esto ya parece la casa de Tócame Roque. Pero ¿ existió esta casa realmente? ¿quien era ese Tócame Roque?.

Tócame Roque no es el nombre de ningún señor, es el de la casa en si, una casa que realmente existió. Estamos hablando del Madrid del siglo XVIII y de una de las muchas casas de vecindad habitadas por las clases mas populares. Concretamente de una situada en la castiza calle del Barquillo:

Casa de Tócame Roque + Calle del Barquillo

 Estas viviendas con grandes patios interiores y servicios comunes favorecían mucho el contacto entre las familias, ya sea para bien o para mal, como parece que era el caso que nos ocupa. Las disputas y los follones entre los habitantes de esta casa eran famosos en todo Madrid. El mismo nombre de la casa parece provenir de las continuas discusiones entre Juan y Roque, dueños por herencia de la casa. No es de extrañar que en plena lucha de chulería madrileña Juan le soltase :"Tócame si te atreves, tócame Roque, tócame", y como estas luchas eran constantes pues se fue afianzando el nombre. Pero el salto a la fama definitivo le vino cuando Ramón  de la Cruz (1731-1794), prolífico autor de sainetes, escribió uno titulado "La Petra y la Juana o el casero prudente" que situaba en esa misma casa. Sainete que fue muy celebrado en su época y en cuyo texto el mismísimo Manuel de Falla (si hombre, el señor calvo de los antiguos billetes de cien pesetas) se inspiró para su zarzuela "La Juana y la Petra o la casa de tócame Roque". Y de ahí a la posteridad, con mención y todo en el diccionario de Real Academia de la Lengua, que define casa de tócame Roque como: "Aquella en que vive mucha gente y hay mala dirección y el consiguiente desorden".

Pero como veis en el cartel de la foto dicha casa ya no existe. En 1849 el ayuntamiento ordeno su demolición y la casa se despidió con los honores que merecía su fama.  Todos los habitantes se pusieron en pie de guerra impidiendo el derribo, llegando a atacar físicamente los alguaciles, cohortes y ministriles que se acercaban a poner orden y desalojar las viviendas. Finalmente, tras numerosas trifulcas, la casa se derribó al año siguiente,  no sin amenazas de muerte de los vecinos a todo aquel que tuvo algo que ver con el derribo, como también se dice popularmente "genio y figura hasta la sepultura".

Espero que os haya gustado la historia. Y no puedo despedirme sin hacer una aclaración que, dada la inteligencia de mis lectores, en realidad me parece innecesaria. El párrafo inicial en el que pongo la excusa para desarrollar el tema de hoy espero que no haya molestado a a nadie. Si bien es cierto todo lo dicho (con la necesaria exageración de toda caricatura), estoy encantadísimo de que sea y continué siendo así. Sin vosotros este conjunto de bits en el ciberespacio perdería gran parte de su sentido y si he molestado a  alguien espero que sepa excusarme y disimular la afrenta. Y pido sobre todo disculpas a los que si que tienen motivos para molestarse, aquellos que no se han reconocido en ninguna de esas frases, también cuento con vosotros para acompañarme en esta aventura. Un abrazo para todos y gracias por estar ahí.

9 comentarios:

  1. Pues ni idea tenía yo de la existencia de tal casa. Y ni me suena haber escuchado la frase "Tócame Roque", aunque si la he escuchado tampoco me acordaría, tengo memoria para pasar el día...

    PD: Buena entrada, saludos.

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  2. Una historia genial que no desmerece del autor. Siempre consigues arrancarnos una sonrisa amén de ilustrarnos sobre los más variopintos temas que, en sí, son lo que verdaderamente dan valor a tu espacio. Tanto cómo tu calidad humana.

    Sigue así, campeón.

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  3. Muy interesante la historia. Yo, como argentino que soy (ese lugar tan "más allá" que mencionas ;)), no conocía la frase. Aunque supongo que en Madrid resonara a diario. Veremos si podemos imponerla por aquí, jeje.
    Por cierto, sigue así, Borges y Churchill estarían orgullosos de ti, jaja. No podía dejar de mencionarlos ;).
    Un Saludo
    Uriel.
    Pd) Por si no se notó, no me he molestado con tu caricaturesca presentación de mis comentarios, es más, me ha causado gracias y hasta me ha agradado de tal manera que creo que, tal vez, de ahora en adelante me presentare de tal manera en este blog, jeje.

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  4. Viriato, la verdad es que muchas veces me olvido de la juventud de mis lectores, pero te aseguro que lo de "esto parece la casa de tócame Roque" se oía mucho, sobre todo mis tiempo del colegio y hasta en la mili (que supongo sabrás lo que es.

    Peinado, te has pasado un poco con los elogios (en realidad no, pero hay que aparentar molestia;)). Muchas gracias, viniendo de alguien como tu cobran especial valor.

    Uriel, la verdad es que en la pasión por Borges y Churchill coincidimos bastantee. Y, sin duda alguna,daba por supuesto que entenderías la caricatura. Gracias por los elogios y por decirme que seria del agrado de los dos monstruos.

    Muchas gracias a todos por tan benévolos comentarios. Saludos y nos seguimos leyendo

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  5. A Dios pongo por testigo que no es cierto lo de mis referencias, será que tu no puedes encajar la verdad. Volveré por aquí con mi Delorian porque espero que esto sea el comienzo de una bonita amistad. Gran entrada.
    Tu Leia, joven Skaywalker.
    Angelita

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  6. ¡Así que peroratas, latinajos!¡Que el cielo caiga sobre tu cabeza, que diría Abraracurcix, si no reniegas de tus palabras, bribón Miguel Ángel!
    Ja, ja, ¡qué divertido el modo de empezar tu entrada, amigo! ¡Cómo podría parecerle mal a nadie! La ironía, desde época romana, era utilizada en discursos y ejercicios retóricos donde las palabras usadas eran opuestas a su significado o intención. Bravissimo, caro!
    Sobre el tema de hoy, conocía desde antiguo(creo que desde época del último rey romano, Tarquinio el Soberbio) la historia del dicho, y hace meses recibí un mail con un estupendo power point sobre el asunto que paso a ofrecerte:
    http://www.laboutiquedelpowerpoint.net/modules.php?name=News&file=article&sid=8138
    Mil saludos y lo dicho, que el cielo bla, bla, bla.

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  7. Hermana, he notado que estabas de broma por que has puesto cinco referencia cinematográficas cuando normalmente solo pones dos.

    Profe, me alegro de que te haya gustado mi pequeña broma, no seri la primera vez que alguno me toma torcida una gracia de este tipo. Y muchas gracias por el aporte, el power esta muy chulo y bastante mas completo que esta humilde entrada.

    Miles de saludos para las dos.

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  8. Miguel, sobre lo de la mili, sí se lo que es jajaja. Me libré por tres años, así que ya te puedes hacer una idea de mi edad.

    Saludos.

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  9. ¿por tres años? Me equivoque en mis cálculos. Por algún comentario anterior te creía mas joven. Con la nueva cuenta debes de rondar los 26, ¿no?

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