domingo, 25 de diciembre de 2011

Toda la industria vitivinícola europea tiene raíces americanas

Ya estamos metidos en las fiestas navideñas, lo cual quiere decir que hemos dejado atrás las no menos importantes celebraciones pre-navideñas. Efectivamente, quien mas quien menos ha pasado por cenas de empresa, comidas de asociaciones y peñas, almuerzos con amigos por cualquier motivo, etcétera, etcétera. Y en uno de estos almuerzos, concretamente para un tema tan navideño como el repartir unas participaciones de lotería (que no resultaron premiadas), nació el germen de esta entrada. Allí entable conversación con un amigo enólogo que me descubrió algo que considere sorprendente, y no solo por la historia en si, sino por el hecho (perdonad mi falta de modestia) de no tener la mas mínima idea del tema. Pero como siempre antes de empezar con la historia pongamos una foto de su simpático protagonista:

Filoxera+plaga+mundial+pandemia

Este precioso animalito se llama Dactylosphaera vitifoliae, y es el causante de una terrible plaga que afectó a las vides de todo el mundo, la Filoxera. Estos insectos son originarios del continente americano, y allí vivían infectando las viñas, de las cuales sacaban su alimento. En un primer momento atacan las hojas creándoles una especie de llagas, para después atacar las raíces, horadándolas y extrayendo de ellas la sabia para alimentarse.

Las plantas americanas sufrían duramente el ataque en sus hojas, pero era fácilmente subsanable con los cuidados de sus viticultores. En cuanto al ataque a las raíces era perfectamente aguantado por estas viñas, por lo cual no era una plaga en absoluto preocupante. Pero con los inicios de la pre-globalización, allá por la segunda mitad del XIX comenzaron los problemas. Algunos viticultores decidieron traer viñas americanas para plantar en sus tierras, bien por probar nuevas variedades o bien por combatir plagas con plantas mas resistentes, y en las raíces de estas plantas también vinieron los pulgones de la filoxera. En 1863 se tiene la primera noticia de la enfermedad en Francia, Inglaterra y Austria. Pero en Europa la enfermedad es distinta que en América. Aquí la parte de las hojas es apenas importante pero las raíces son atacadas brutalmente. Cuando la filoxera las agujerea para extraer la sabia las raíces responden creando nudos y depresiones que son aprovechados por bacterias y hongos para entrar también en la planta y provocar su muerte. Los viñedos europeos son rápidamente afectados y las vides mueren por doquier. En 1872 ya esta infectada prácticamente toda Francia y  empieza a extenderse por Europa central. En 1877 entra en España por Málaga y Gerona. Y a finales del siglo XIX ya podemos decir que toda Europa esta afectada ademas de gran parte de África y Australia. Solamente se salvan los viñedos plantados en zonas arenosas, ya que los insectos no pueden desarrollarse con facilidad en ese tipo de suelos.

¿Y como se soluciono el problema?. La viñas que se trajeron de América eran las únicas que sobrevivían, y se planteo la posibilidad de sustituir las plantas europeas por las americanas, pero esto tenia dos problemas. Uno, menor, era que la enfermedad si que atacaba a las hojas de estas viñas, y otro, mucho mas importante, era que las variedades de uva americanas eran de bastante peor calidad que las europeas. Nos encontramos con unas vides con raíces resistentes pero con hojas vulnerables y una uva mediocre, y con otras con excelente uva y hojas que no enfermaban pero con unas raíces que eran pasto de la enfermedad. La solución era obvia, mezclemos las dos plantas. Efectivamente se empezó a probar con injertos usando la raíz de una vid americana salvaje que era especialmente resistente y viñas europeas de la variedad requerida. Y así se pudo recuperar las industria vitivinícola mundial. Y esta es la cuestión que me sorprendió descubrir, actualmente todos los viñedos europeos (a excepción de algunas en suelos arenosos) están plantados sobre raíces, llamadas patrones, americanas. Y si alguien quiere plantar vides nuevas, tiene que plantar el patrón americano, y una vez ha crecido cortar e injertar la variedad europea que desee. Con el tiempo y la investigación se ha mejorado notablemente a la hora de decidir que variedades americanas van mejor con el tipo de suelo y con la variedad de uva europea que se quiere plantar.

Espero que os haya gustado e interesado esta historia sobre vino, plagas y globalización. Yo tengo que confesar que la escuche entusiasmado a pesar de que a mi el vino no me gusta en absoluto.

7 comentarios:

  1. Otro dato interesante es que el Chile, debido a su gran aislamiento, se sigue utilizando la planta europea entera. Tienen grandes controles de importación para evitar que se propague la filoxera.
    Esa es una de las razones de que Chile tenga vinos tan buenos.

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  2. Buen apunte Desorbitao. Los poquisimos lugares libres de filoxera tienen vinos muy apreciados. habia oido de zonas de Francia (por el suelo arenoso) pero desconocía lo de Chile.

    Gracias por el comentario y afectuosos saludos navideños.

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  3. Interesante historia. La desconocía por completo, pero es parte del avance de la globalización, todo esta conecto con todo, y eso tiene estas consecuencias.
    Un Saludo, y espero que hayas pasado un feliz navidad.
    Uriel

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  4. Uriel, gracias por el comentario y yo tambien espero que hays pasado un afeliz navidad ¡tomando el sol!
    Un abrazo

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  5. Querido Miguel Ángel, muy interesante esta entrada cuyo tema conocía de la mano de la etimología; y es que el término "filoxera" es un helenismo que procede del griego, concretamente del sustantivo "phýllon", hoja de árbol o de planta" y del adjetivo "xerós", seco, desecado; es más, viene el latín a completar la historia, pues la vid americana salvaje a la que aludes recibe el nombre técnico de "vitis labrusca", del latín "vitis", vid, y "labrusca", vid silvestre. El propio Plinio en su "Historia natural" cita esta variedad de vid labrusca, aunque evidentemente no se trata de la misma, pues aquella es una variedad americana, pero no deja de ser curiosa la coincidencia.
    ¡Lo que es de herejía, de lesa majestad y hasta de excomunión es...decir que no te gusta el vino en absoluto! En tierra de tan excelentes caldos como es este país, amigo mío, alguno habrá que pueda deleitar tu paladar, y, por lo que a mí me toca, eso no podrías decirlo, villano, delante de un albariño, de un godello, de un mencía, o de un vino de la Ribera Sacra, entre otros tantos gallegos!
    Como castigo, hoy sólo 999 bicos.

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  6. ¡Profe! como echaba en falta uno de tus ataques de "latinismos etimológicos". Y no seri ade extrañar que fuese la misma "lambrusca", solo que en europa la "domesticada" la desplazase completamente.
    Y en cuanto a lo del vino, no se puede ser perfecto. En el mercado de piedra de Vigo nos hicimos unas ostras y unas navajas, todos con albariño y yo con mi cerveza.

    Yo si te mando los mil besets sin acritud por el que me birlas.

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  7. Querido Miguel Ángel, no quiero dejar escapar la oportunidad que me brinda esta noche de Fin de Año para darte las gracias por haberme ofrecido tu casa bloguera con total, absoluta y gratuita generosidad estos últimos meses; siempre me has recibido con la alfombra roja y me has hecho sentir, con toda sinceridad, en el más completo sentido de la palabra, "bienvenida".
    Te deseo un feliz nuevo año y todo el éxito en este blog tan estupendo, ameno y bien documentado que con ilusión y esfuerzo aparejas todos los días, amigo.
    "Amicus optima vitae possesio", un amigo es la mejor posesión de la vida, aparece en la divisa del Kaiser Alberto II.
    Esta vez, y que no sirva de precedente, dos mil bicos.

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