lunes, 16 de enero de 2012

Se te ve el plumero

Ya hace mas de un mes que no dedico ninguna entrada a comentar el posible origen de alguna de las muchas frases hechas que usamos habitualmente. Y como no quiero que se diga que se me ve el plumero tendré que retomar ese tema y que mejor manera que con la frase que acabo de meter con calzador en esta introducción, porque, verdaderamente, no venia a cuento en este contexto.

Plumero

No venia a cuento la frase ni tampoco la imagen que he colgado para ilustrar el texto, en ninguno de los dos posibles orígenes de la expresión (por supuesto que son dos, como siempre a excepción de cuando son mas) se hace referencia a este tipo de plumero. Pero vayamos con el tema, porque la verdad es que me estoy luciendo con esta introducción.

Para hablar del origen mas difundido nos tenemos que remontar a principios del siglo XIX, durante el reinado de Fernando VII, conocido como el rey felón. En 1820 el general Riego se alza contra el sistema absolutista y el rey es obligado a acatar la constitución de 1812, comenzando así el llamado Trienio Liberal. Durante este periodo se recupera la "Milicia Nacional", cuerpo de voluntarios que nació en las Cortes de Cádiz durante la ocupación francesa. Esta milicia, símbolo del liberalismo, se caracterizaba por un enorme penacho de plumas (o plumero) que adornaba sus gorros de gala. Pero en 1823, el rey da un golpe de estado apoyado por tropas francesas (Los cien mil hijos de San Luis), derrocando la constitución e instaurando un régimen completamente absolutista y una represión brutal de todos los elementos liberales. Es en este periodo, llamado la Década Ominosa, cuando se acuña la expresión "se te ve el plumero", queriendo indicar que alguien tenia ideas liberales, como las de los milicianos de enormes penachos de plumas, pero trataba de ocultarlas para no tener problemas con la justicia.

Pero aun tenemos otro posible origen bastante mas antiguo. Nos tenemos que ir hasta la Grecia del siglo V antes de Cristo. Allí nos encontraremos con un grandioso fabulista llamado Esopo. Y una de sus muchas fabulas es "La corneja y las aves" que viene a decir mas o menos así:

Quería una vez Zeus proclamar un rey entre las aves, y les señaló un día para que comparecieran delante de él, pues iba a elegir a la que encontrara más hermosa para que reinara entre ellas. Todas las aves se dirigieron a la orilla de un río para limpiarse.
Entonces la corneja, viéndose más fea que las demás, se dedicó a recoger las plumas que abandonaban los otros pájaros, ajustándolas a su cuerpo.
Así, compuesta con ropajes ajenos, resultó la más hermosa de las aves.
Llegó el momento de la selección, y todos los pájaros se presentaron ante Zeus, sin faltar por supuesto, la corneja con su esplendoroso plumaje.
Y cuando ya estaba Zeus a punto de concederle la realeza a causa de tanta hermosura, los demás pájaros, indignados por el engaño, le arracaron cada uno la pluma que le correspondía. Al fin, desplumada de lo ajeno, la corneja, simplemente corneja se quedó.
Moraleja:
Nunca hagas alarde de los bienes ajenos como si fueran propios, pues tarde o temprano se descubre el engaño.

Según esta teoría cuando a alguien le decimos "se te ve le plumero" hacemos referencia a ese plumero falso que uso la corneja para ocultar su verdadero aspecto.

Una vez mas que cada uno se quede con la historia que mas le guste, aunque yo ya se de alguien a quien se le va a "ver el plumero" y se va a quedar con la segunda.

Aquí os dejo mi intervención sobre esta entrada en el programa "Maneras de vivir" de "Radio Mislata". Para oírla solo tenéis que pulsar el botón de play.

6 comentarios:

  1. Mi querido Miguel Ángel, me alegra llegar la primera a tu magnífica entrada de hoy; estaba claro que a mí se me "vería el plumero" y apostaría decididamente por tu esópica segunda opción. Y, aun bien reconociendo que tu primera explicación del dicho conviene más a la verdad, "certum est" también que me subyuga más la versión griega. Y es que Esopo es para mí un autor muy querido y traducido, cuya actualidad será descubierta por cualquiera que, con curiosidad, se acerque a sus fábulas; la moraleja con que concluyen sus historias de animales, que piensan, hablan y actúan como humanos, pueden ser perfectamente aplicadas a nuestro mundo actual. Bravo, amigo, por esta helénica opción que hoy me has ofrecido en bandeja de plata.
    Siento mi ausencia estos días pasados; estoy segura de que, un poco, has echado de menos mis comentarios. Una muy feliz noticia en el ámbito familiar, pero cargada de ingente papeleo burocrático, me ha tenido desde principios de mes metida en una vorágine de documentos, informes y papeles varios que ocuparon todo mi tiempo; pero prometo ponerme ya al día.
    Estupenda entrada e interesantísima doble explicación a una expresión tan nuestra y tan castiza.
    Mil bicos, caro.

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  2. Sin duda que se te ha echado de menos, y no poco, pero me alegra que tu ausencia haya sido por algo bueno, sea lo que sea felicidades.
    Y como siempre muchas gracias por el comentario y el aporte. He aprovechado la ocasión para releer alguna fabula mas y la verdad es que estas en lo cierto, 2.500 años y siguen estando de actualidad.
    Mil besets.

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  3. Se nota que sigues en Liza, Memoria Residual. Un buen artículo que no desmerece de toooodos los que anteriormente nos han dejado claro que tu blog es un referente imprescindible en la blogosfera.

    Cómo siempre, me descubro ante tí.

    Un saludazo.

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  4. Peinado, me abrumas. Muchas gracias por el comentario que no se si merezco.
    Un abrazo.

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  5. Yo me quedo con la primera, aunque sea más difícil de recordar, a veeer, 1800, liberales con plumero, absolutistas hijos de un tal Luis, represión y disimulo. Bueno, más o menos, me he quedado con el concepto, no?

    Un besazo!!!!

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    1. Mariu como se nota que trabajas en bibliotecas, eso es capacidad de síntesis.

      Varios besazos!!!!

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