martes, 15 de mayo de 2012

Un edificio enviado por correo

En la última entrada hablaba sobre May Pierstorff y el curioso viaje que hizo para visitar a su abuela. Buscando información sobre el servicio de correos que permitió tal viaje, el Parcel Post Service, me encontré con que May no fue el único paquete atípico que salio de sus oficinas. Creado en enero de 1913, el nuevo servicio acercaba el envió de paquetes postales a la América rural.  Conscientes de que agricultores y ganaderos serian sus principales clientes no dudaron en señalar que en sus paquetes se podían mandar mercancías del campo, como huevos, verduras, mantequilla, azúcar... Como prueba de esto un anuncio de la época publicado en el New York Tribune.

Parcel+Post+Service+huevos+mantequilla

El primer envío que realizó la oficina de Sant Lois fue una caja con media docena de huevos que partieron rumbo a Edwardsville. Esa misma noche los huevos regresaron a Sant Lois convertidos en un suculento pastel.

Pero sin duda el objeto mas inusual que se mandó con el nuevo servicio, con permiso de May, fue un edificio entero. W. H. Coltharp tenia el encargo de construir una oficina del Bank of Vernal, en el estado de Utah, y la fabrica de ladrillos que debia suministrarle el material se encontraba a 127 millas de la ciudad (unos 230 kilómetros). Coltharp hizo cálculos y descubrió que la forma mas barata de enviarse los ladrillos era mediante el Parcel Post Service. Así que se dedico a empaquetar ladrillos hasta 50 libras por paquete (unos 23 kilos) que era el peso máximo por envió, y se dirigió a la oficina de Salt Lake City para que se los mandara a Vernal. Podéis imaginaros el caos que se montó en ambas oficinas de correos. A parte de infinidad de ladrillos también se mandaron un considerable cantidad de consultas e informes entre las oficinas y la central del servicio, preguntando si aquella locura era evitable de alguna manera, finalmente el Postmaster General Burleston decidió que había que aceptar aquellos envíos, pero que en lo sucesivo no se permitirían mas de 200 libras por persona y día. Coltharp cumplió su propósito y 40 toneladas de ladrillos viajaron por correo de Salt Lake City a Vernal para convertirse en esta coqueta oficina:

bank+banco+Vernal+correo

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Imagínate al pobre cartero llevando varios paquetes de ladrillos en su zurrón!!!

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  2. De nuevo, querido Miguel Ángel, llego tarde, pero llego; como dicen las sabias palabras de Publio Sirio, "Homo (en este caso, Mulier) semper aliud, Fortuna aliud cogitat", o lo que es lo mismo, "Mientras el hombre -en este caso que nos ocupa, la mujer- proyecta una cosa, el destino dispone otra'. Ahí va mi prometida apostilla histórico-etimológica a tu estupenda entrada.
    El término "postal" parece proceder del italiano "posta" y este, a su vez, del latín "ponere" cuyo participio "positus, -a" aludiría al lugar donde hacían parada los antiguos correos para relevar los caballos de tiro con la finalidad de asegurar el transporte más rápido; el término "correo", por su parte, habría llegado al castellano, se discute, por diversas vías (catalán, occitano, italiano...) desde el latín "currere", 'correr'; y aquí viene al pelo la historia del soldado griego Filípides, quien después de recorrer "a la carrera" los más de 40 km. que separaban el campo de batalla de Marathón de Atenas para anunciar la victoria griega sobre los persas, apenas pronunció "Hemos vencido", se desplomó y murió. Nunca ejemplo mejor hallaremos para entender, etimológicamente hablando, que mensajería y velocidad van unidos desde el principio del servicio; y es que los griegos tenían, recordemos, a Hermes, mensajero de los dioses, como dios custodio de los viajes, el comercio, los transportes y ¡hasta los ladrones1, calzado con sandalias aladas para facilitarle, obviamente, el trabajo.
    Con respecto al Parcel Post Service,habría que aplicarle el principio de derecho que dice "Qui sentit commodum, sentire debet et onus", 'Quien disfruta la ventaja, debe también soportar la carga', carga que en este caso fueron ¡40 toneladas de ladrillos!
    Mil biquiños.

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    1. Segun deduzco de tu etimología en el correo postal la parte de correo se hace a pie, y la parte de postal a caballo, muy curioso.
      Mil besets.

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  3. 40 toneladas a razón de 23 kg por paquete dan un total de 1739 paquetes. Me gustaría saber si en la dirección del envío figuraba el solar en el que se proyectaba el banco.

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    1. Claro, la gracia del asunto estaba en que el servicio de correros se los tenia que dejar a pie de obra.

      Un saludo y gracias por comentar.

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