domingo, 24 de junio de 2012

El verdadero inventor del bazooka

El bazuca (termino correcto en español en lugar de bazooka) no fue inventado por ningún ingeniero militar ni por ningún especialista en armas, Su verdadero inventor fue Bob Burnsmúsico, actor y, sobre todo, cómico estadounidense que triunfó en la radio y en el cine durante las décadas de los 30 y los 40. En esta foto lo podemos ver haciendo uso de su "arma".

Bob+burns+bazooka+bazuca

Si, efectivamente no se trata del lanzacohetes en el que todos estábamos pensando. El bazooka de Bob Burns era un curioso instrumento de viento que el mismo inventó cuando tenia alrededor de trece años. Soplo accidentalmente por unas tuberías de cobre y vio que podía extraer diferente notas, completó su invento con un embudo y se puso a tocarlo al frente de su banda juvenil. Tras estos coquetos con la música Burns se dedico al mundo del espectáculo. Durante toda la década de los felices 20 fue dando tumbos de teatrucho en teatrucho consiguiendo de vez en cuando algún pequeño papel en alguna película. Pero en 1930 le llegó su oportunidad donde el no la esperaba, en el mundo de la radio. En una pequeña audición que le concedieron de apenas diez minutos comenzó a improvisar anécdotas sobre las gentes del sur (el era de Arkansas) y estuvo hasta media hora en la que encandiló a los directivos de la cadena. Así comenzó su fulgurante carrera. Y para esta nueva andadura buscó el apoyo de su invento de la adolescencia, lo doto de un tubo mas largo para poder sacarle mas notas y, de paso, hacerlo mas cómico, y le añadió un enorme embudo de los que se utilizaban para el whiskey. El bazuca había salido a la luz pública y se hizo rápidamente famoso. Por cierto, sobre porque le puso bazooka a su invento hay diferentes versiones (como era de esperar). Una de ellas nos dice que viene de una expresión de su pueblo, cuando la gente gritaba mucho se decía que "soplaban sus bazoos", el termino bazoos también podían hacer referencia a un tipo de viento. O quizás le llamo así por una degeneración del holandés bazuin, que quiere decir trompeta.

Espero que lo interesante de la historia os haya hecho olvidaros del lanzacohetes en el que habías pensado al leer el título, pero tanto si es así como si no es hora de hablar de él. En 1941 el ejercito de EEUU desarrolló un arma portátil anticarro. Esta consistía en un largo tubo metálico, abierto por ambos lados con el que mediante un curioso sistema de disparo se podían lanzar pesadas granadas anticarro. El artefacto fue bautizado con el nombre de Lanzacohetes M1, pero los soldados rápidamente lo compararon con el bazooka de Bob Burns y no tardo en conocerse universalmente con ese nombre. En la siguiente foto podemos ver claramente la similitud entre ambos inventos.

Bob+burns+bazooka+comparacion+lanzacohetes

Por último por si os picaba la curiosidad os dejo un enlace en el que se puede oír al propio Bob Burns tocando su instrumento junto a su compañero de la radio Tommy Dorsey que toca el trombón.

http://www.angelfire.com/de/classicalstories/sweetsue.wav
(No se porque pero no consigo que se acceda directamente, hay que copiarlo y pegarlo en la casilla del navegador).
Espero que disfrutéis del concierto.

sábado, 16 de junio de 2012

¿Cual fue el chollo original?

El pasado domingo participé en la procesión del Corpus de Valencia, como vengo haciendo desde hace la friolera de treinta y tres años. Como he hecho en la inmensa mayoría de esos años salí en el grupo de Els Blanchs (los blancos) que representan a Jacob y sus doce hijos, que darían origen a las doce tribus de Israel. El nombre de Els Blancs viene por que la vestimenta de los personajes esta sacada de unas estatuas que están en la Iglesia de los Santos Juanes, en Valencia, dichas estatuas están completamente pintadas de blanco, y cuando se hicieron los trajes se hicieron tal cual, totalmente blancos. Tras esta prolija introducción parece que fuese a hablar sobre la procesión o sobre estas doce tribus, pues no, voy a hablar sobre algo mucho mas profano que recordé mientras estaba "procesionando". A lo largo del recorrido había multitud de sillas donde estaba sentado el publico y pude observar a un señor armado con un montón de tickets y un monedero que cobraba a la gente por usar las sillas que el había colocado con anterioridad. No pude menos que pensar para mi "menudo chollo" para posteriormente aguantarme la risa que me sobrevino de inmediato. ¿Y por qué esa risa?, porque según una historia que oí hace tiempo la palabra chollo viene efectivamente de esa actividad, de la de alquilar sillas para ver desfiles y procesiones. Y esa es la pequeña anécdota que vamos a recordar hoy.

La historia comienza en 1759 cuando Fernando VI de España muere sin descendencia y tiene que sucederlo su hermano Carlos de Borbon, hasta ese momento rey de Napoles con el nombre de Carlos VII. Reinaría en España como Carlos III y seria conocido como el mejor alcalde de Madrid por las muchas obras que realizó en la capital.
Carlos+III+España+Cioglio

Como es de suponer cuando vino a España se trajo gran parte de su gente de confianza de Napoles. Y entre estos se encontraba un avispado cortesano llamado Cioglio. Este, al observar la cantidad de procesiones y desfiles que se organizaban en su nuevo país se le ocurrió la brillante idea de comprar sillas y bancos y alquilárselas al público que asistía a los eventos. Pidió licencia al rey que obviamente le fue concedida, no olvidemos que formaba parte de su grupo de confianza, y así amasó una enorme fortuna con relativa rapidez. El resto de la trayectoria etimológica es fácil de adivinar, el nombre de Cioglio se asoció rápidamente con cosa que se consigue fácilmente y sin ningún esfuerzo y por similitud fonética a como se pronunciaba en italiano rápidamente degenero en el mencionado chollo.

Así pues que con este origen de chollo y los ya sabidos de ganga y de bicoca, tenemos tema de que hablar la próxima vez que vayamos de rebajas. 

martes, 5 de junio de 2012

Y perdone por esta vez doña Ines

En estos tiempos donde la corrupción y el amiguismo son temas a habituales de conversación (aunque lo de "en estos tiempos" seria sustituible por "en todos los tiempos") me viene continuamente a la mente la figura de don Juan Bragas de Pipaón, protagonista de la segunda serie de los magníficos "Episodios Nacionales" de don Benito Perez Galdos. Este Pipaón logra llegar hasta la camarilla de Fernando VII, un grupo de cortesanos que junto al rey felón son los que verdaderamente gobiernan el país al margen de las decisiones de los ministros. Ni que decir tiene que nuestro protagonista tienes amplias virtudes para ocupar tal puesto, entre ellas destaca la capacidad para imitar la firma y la letra de cualquier persona. Como ejemplo de lo que llega a ser la corrupción generalizada y el nepotismo a la hora de designar los nombramientos don Benito pone en boca de Pipaón una anécdota significativa que tiene todos los visos de ser real, las novelas de esta serie siguen el cliché de tantas novelas históricas (o casi podíamos decir que lo crean) en las que el protagonista es ficticio pero todo lo que le rodea es histórico. Esta anécdota se narra en la tercera novela de la serie, llamada "La segunda casaca" (si, efectivamente el título hace referencia a la frase "cambiarse de chaqueta").

segunda+casaca+Benito+Perez+Galdos

Pues resulta que en la nombrada camarilla del rey es donde se otorgan la mayoría de los nombramientos oficiales incluidos los de los obispos. Un miembro de este selecto grupo era Ignacio Martínez de Villela, que tenia gran influencia en el monarca. Pero él era al a vez influido por su ama de llaves y gobernadora de su casa, una tal doña Ines al que en la novela se menciona como su negra no se exactamente por que aunque lo intuyo. Tal era el poder y la codicia de esta mujer a la hora de conceder las mitras ( los nombramientos  a obispos) que se llego a decir que ni el mismismo San Pedro podría empuñar el báculo si no estaba a buenas con la tal doña Ines. Cuando al rey le llegó la propuesta de nombramiento del obispo de Astorga..., pero dejemos que sea el propio Perez Galdos por boca de Bragas de Pipaón el que cuente la historia.

Vacó la diócesis de Astorga, y siguiendo los trámites ordinarios, fue presentado para la silla un sujeto, cuyo nombre no hace al caso. Llevose el decreto al Rey para que lo firmara, y Fernando, que tenía felicísimas salidas de aticismo cómico, leyó detenidamente el pliego, sonriendo con la socarronería que le era habitual. Estaba verdaderamente cargado, como ahora se dice, de aquella ambición desmedida de la negra de su amigo, y decidiendo emplear su iniciativa y usar sus prerrogativas con tanta insolencia usurpadas, no colérico, sino con mucha calma y gravedad, tomó la pluma y al margen de la propuesta puso estas sencillas palabras, que constan en un archivo: «Será obispo de Astorga D. X... X.... y perdone por esta vez Doña Inés».

No he podido comprobar si dicho archivo existe realmente como afirma don Benito. Lo que si he averiguado es que el tal D.X...X..... debe ser don Guillermo Martínez Riaguas obispo de Astorga de 1819 a 1824. Si esto es cierto la chulería no le salio muy bien al rey absolutista, ya que Riaguas rápidamente se alinea con los sectores mas reformistas-liberales de la iglesia. Por ejemplo en 1820 con la llegada del trienio liberal es de los primeros obispos que disuelven la inquisición en su diócesis, llegando a demoler sus cárceles. En definitiva, que se ve que la tal doña Ines, la negra de Martinez de Villela, sabia lo que se hacia.