lunes, 1 de octubre de 2012

La de Dios es Cristo

Es una frase que desgraciadamente vuelve a estar de moda "como esto siga así se va montar la de Dios es Cristo". Como todos sabemos la usamos para referirnos a una discusión acalorada que acaba en gritos, insultos y hasta actos violentos, pero, ¿porque la usamos?, ¿de donde viene?, son las preguntas que siempre nos hacemos en esta bitácora ( yo, y espero que la mayoría de mis amables lectores).

Para responder a esta pregunta nos tenemos que remontar a la Edad Antigua, y mas concretamente al siglo IV, cuando el cristianismo empezaba a ser una religión importante en todo el mundo conocido. Pero los siglos de persecución y semi-clandestinidad habían propiciado múltiples divisiones en su corpus doctrinal. Constantino I, emperador de Roma, vio la importancia que esta tomando aquella "pequeña secta judía" y empezó a acercarse a ellos. Primero promulgó el Edicto de Milan, con el que finalizaba totalmente la persecución de los cristianos. Y posteriormente, asesorado por el obispo Osio de Córdoba, decidió auspiciar un concilio para poner en orden toda la doctrina. Este concilio se celebró en Nicea, lugar donde el emperador tenia su residencia de verano. Así empezó en 325 el Concilio de Nicea I, primer concilio de la iglesia cristiana (con permiso de la reunión de san Pablo con los viejos apóstoles en Jerusalen).

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El tema estrella de este concilio fue la divinidad de Jesús de Nazaret. Las disputas sobre si Jesús era Dios en si mismo, o era un humano elegido por el creador o incluso si era un dios menor, habían salpicado la historia del cristianismo desde su creación. Así pues en Nicea había dos bandos claramente diferenciados, los que defendían que Jesucristo era Dios en si mismo, capitaneados por Anastasio, obispo Alejandría y los que defendían que fue creado por Dios, pero que no era Dios en si mismo, capitaneados por Eusebio de Nicomeda y sobre todo por Arrio, presbítero de Alejandría. 

Efectivamente, como todos estaréis suponiendo, el concilio fue áspero y duro, convirtiéndose por momentos en una verdadera batalla campal. Y no solo eso, al acabar el concilio, con la victoria del "Dios es Cristo", siguieron las disputas, persecuciones e incluso guerras por todo el mundo cristiano.  No es de extrañar que la discusión sobre si "Dios es Cristo" haya llegado hasta nuestros días como un sinónimo de gran algarabía con gritos, peleas y demás. 

Un pequeño apunte sobre la corriente perdedora de este concilio, el arrianismo (por el Arrio que mencionamos anteriormente). Estos cristianos, al contrario de lo que a veces se oye, no defendían la humanidad de Cristo, considerándolo un simple profeta (eso si, el mas grande entre ellos) como hacen los musulmanes con Mahoma. Los arrianistas defendían que Jesús había sido la primera creación de Dios, teniendo por lo tanto una naturaleza divina, pero no era EL DIOS, quizás podríamos definirlo como un dios menor, pero en absoluto un hombre como los demás.

Espero vuestros comentarios, por que si no aquí se va a montar la de Dios es Cristo.

4 comentarios:

  1. Querido Miguel Ángel, ¡qué bien traída esta entrada a los procelosos tiempos que nos toca vivir! ¿Y te puedes creer que todo este tremendo enfrentamiento entre la Iglesia y los arrianos se debió, ni más ni menos, que... a UNA SOLA VOCAL, UNA VOCAL "O" DE MÁS, en griego, que era la que describía la relación existente entre Dios Padre y el Espíritu Santo. La cuestión era si Cristo era "homoousios" con Dios Padre, es decir, si estaba hecho de la misma esencia que Dios, y había existido desde el principio de los tiempos, como afirmaba el cristianismo ortodoxo, o sólo "homousios", o sea, similar en esencia pero no el mismo, y había sido creado después del Padre, y que "hubo(un tiempo) cuando no existía", postura que defendía Arrio.
    El problema vino provocado por el dogma de la Trinidad, según el que Dios consiste en tres personas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, que forman "una sola substancia", principio básico e innegable.
    La controversia llegó, más o menos, a su fin con el propio Constantino quien se vio obligado a intervenir, convocando el Concilio de Nicea para pronunciarse sobre las ideas de Arrio; la conclusión del Concilio fue obvia: el arrianismo era una herejía que debía ser erradicada; esto fue además ratificado en el "Credo de Nicea", un documento aceptado, una mera formalidad, por todos los obispos de la Iglesia católica, en que se repudiaba a Arrio. De este modo Jesús quedó oficialmente declarado "homoousios" con su Padre.
    Gran razón tenía Quinto Curcio en su "Historia de Alejandro Magno": "Parva saepe scintilla contempta magnum excitavit incendium", lo que en román paladino viene a decir 'De pequeña centella, gran hoguera'. Por cierto, que enlazando con tu entrada anterior, esta narración biográfica del macedonio comienza precisamente en la primavera del a.333 a.C., cuando después de conquistar la ciudad de Celenas, entra en Gordio, famoso por el nudo mágico.
    Perdón por el rollo, pero en tocándome el griego de por medio, siempre termino liando... "la de Dios es Cristo".
    Mil bicos, caro.

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    1. Gran comentario como siempre (y no me refiero a cantidad sino a calidad, no seas malpensada). Lo de homoousios y homosius me parece un aporte maravilloso que desconocía por completo.
      Muchas gracias por tus enseñanzas y mil besets.

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  2. Siempre es bueno saber de donde vienen la expresiones y refranes que tantoenriquecen el léxico español. Una curiosa historia que no conocía y que a algún autor del tipo Dan Brown, daría para escribir, mucho y bien. Gracias por éste regalo.

    Un saludazo.

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    1. Jeje, si que me imagino una novela de Brown en la que una secta secreta aun conserva las enseñanzas de Arrio y la iglesia católica esta intentando destruirla por que si sacan a la luz sus teorías puede significar el declive del Vaticano.
      Bromas aparte me alegro de que te haya gustado la entrada, un saludazo también para ti.

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