miércoles, 24 de octubre de 2012

Napoleón y la Nocilla

La verdad es que me es prácticamente imposible calcular cuantos sándwiches/bocadillos/galletas con Nocilla (¡que merendilla!) me habré comido en esta vida, y eso a pesar que desde hace algunos años he tenido que reducir su consumo drásticamente. Y quien me iba a decir a mi que la insuperable Nocilla iba a tener una estrecha relación con el ínclito Napoleón, ya sabéis el monstruo/ ogro/tigre/tirano/usurpador/emperador/Majestad Imperial.

Napoleon+nocilla+nutella+gianduja

Pero empecemos esta historia por el principio, ... o mejor aun, esta vez vamos a empezar la historia por el final, emulando al gran Christopher Nolan en Memento.

En 1968 el gigante alimentario español Starlux saca su propia versión de la conocida Nutella para el mercado español. La Nocilla se convierte rápidamente en todo un referente de las meriendas patrias con su sencilla receta de leche, cacao, avellanas y azúcar ( supongo que muchos de mis lectores no habrán podido evitar el cantar esta receta). 

En 1964 la marca italiana Ferrero saca su mundialmente conocida Nutella. Esta crema untable era un nueva versión de la llamada Supercrema ideada algunos años antes por el creador de la marca, Pietro Ferrero. 

En 1953 el mencionado Pietro Ferrero inventa la Supercrema a partir de un dulce famosísimo en la zona del Piamonte, la Pasta Gianduja.

En 1865 un dulce italiano a base de leche, cacao, avellanas y azúcar (otra vez la cancioncita)  empieza a ser conocido con el nombre de Gianduja. Recibe este nombre por unos bombones rellenos ideados por Michele Prochet ya que la forma de estos bombones recordaba a un personaje del carnaval piamontes llamado Gianduja (obvio).

En 1806 el Piamonte italiano sufría un bloqueo de todos los productos británicos  lo que provocó un fuerte escasez de cacao. Ante esta dificultad a un avispado pastelero se le ocurrió sustituir parte del cacao presente en sus cremas de chocolate por avellana molida, muy abundante en la zona. Vamos, lo que ahora  llamaríamos una adulteración en toda regla. Pero por esos misterios de la repostería,  la versión adulterada tuvo gran éxito y con el tiempo se convertiría en la mencionada Gianduja/Nutella/Nocilla. 

En 1802 Francia se anexiona el Piamonte y, como todos los territorios que pronto se convertirían en el imperio francés, se bloqueó toda importación de productos británicos, entre ellos el cacao. El causante de esta anexión y el consiguiente bloqueo fue, efectivamente, el gran Napoleón Bonaparte

6 comentarios:

  1. Curioso cómo el Petit Cabrón y todas sus imposiciones cambiaron, casi de la noche a la mañana, todo lo conocido en Europa. Excelente entrada.

    Un saludazo.

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    1. Y a nos otros nos dio la oportunidad de hacer algo por lo que orgullecernos de haberlo hecho y para avergonzarnos por no ser capaces de mantenerlo.
      un saludo

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  2. Esto de empezar por el final es curioso...

    Si la nocilla la tenemos por culpa de Napoleón... ¡Viva su Majestad Imperial!

    PD: Se me hace la boca agua...

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  3. Querido Miguel Ángel, esta vez me han pillado... Todos los Santos; ¡por Júpiter tonante, que hoy nos deja en Galicia un tiempo "ad hoc" con estas fechas! No podía por menos que dejarte un comentario a esta entrada tan estupenda que me traslada doblemente a Roma: la Nutella y Napoleón.
    Con respecto a la primera, no es que guste esta crema de cacao, es que objeto allí de mismísima devoción, de culto incluso; no te imaginas la sorpresa y alegría de mis alumnos cuando la descubren por primera vez en el buffet de la "prima colazione" (desayuno) en pequeñas barquetas, similares a las de mantequilla o mermelada, lista para ser untada y engullida. ¡Éxito asegurado! Y ¡qué decir de verla convertida en uno de los sabores más populares de las heladerías romanas! ¡Éxito total!
    En tiempos la Nocilla fue parte imprescindible de mis meriendas, pero, en la actualidad en mi casa se decantan decididamente por esa novedad llamada "Philadelphia con Milka". Como decía Cicerón, "O tempora, o mores", 'Oh tiempos, oh costumbres'.
    Mil bicos, caro, y gracias por esa invitación a evocar Roma que ha sido tu espléndida entrada.

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    1. Otro ejemplo mas de que "Todos los caminos llevan a Roma".

      Mil besets

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