sábado, 3 de agosto de 2013

El antiguo y absurdo sistema monetario ingles.

-No me interrumpas -le rogaba-. Aquí tengo una libra con diecisiete y dos con seis en la oficina; puedo prescindir del café en la oficina, pongamos diez chelines, que hacen dos libras, nueve peniques y seis chelines, con tus dieciocho y tres hacen tres libras, nueve chelines y siete peniques... ¿quién está moviéndose?... ocho, nueve, siete, coma y me llevo siete... no hables, mi amor... y la libra que le prestaste a ese hombre que vino a la puerta... calla, niña... coma y me llevo, niña... ¡ves, ya está mal!... ¿he dicho nueve libras, nueve chelines y siete peniques? Sí, he dicho nueve libras, nueve chelines y siete peniques; el problema es el siguiente: ¿podemos intentarlo por un año con nueve libras, nueve chelines y siete peniques
-Claro que podemos, George -exclamó ella. Pero estaba predispuesta en favor de Wendy y, en realidad, de los dos, él era quien tenía un carácter más fuerte. 
-Acuérdate de las paperas -le advirtió casi amenazadoramente y se puso a calcular otra vez-. Paperas una libra, eso es lo que he puesto, pero seguro que serán más bien treinta chelines... no hables... sarampión una con quince, rubeola media guinea, eso hace dos libras, quince chelines y seis peniques... no muevas el dedo... tos ferina, pongamos que quince chelines... 
Y así fue pasando el tiempo y cada vez daba un total distinto; pero al final Wendy pudo quedarse, con las paperas reducidas a doce chelines y seis peniques y los dos tipos de sarampión considerados como uno solo. 

Creo que con este pequeño texto extraído de las primeras paginas del "Peter Pan" de James Matthew Barrie se justifica la "necesidad" de esta entrada, a pesar de que hablemos de un sistema monetario desaparecido hace mas de treinta años. Como en este caso en muchas otras novelas y películas nos topamos con esa jerigonza de libras, chelines, peniques, guineas, coronas con unas relaciones entre ellas incomprensibles y una manera de sumar y restar cantidades mas propias de un libro de acertijos que de un sistema monetario mas o menos serio.   

Empecemos por la moneda base, la libra esterlina. ¿y por que se llama así? pues muy sencillo, libra por la unidad de masa, si, esa unidad universalmente localista. Universal porque esta en casi todas las partes del mundo y localista porque en cada sitio pesa un cosa, e incluso en un mismo lugar hay varias libras con distintos pesos. Y esterlina por el tipo de plata que componía la libra original , la "plata esterlina", una aleación con mas de un 90 % de plata y el resto de otros metales. Como es natural esta "moneda" de unos 300 gramos de peso no existía realmente, pero era una unidad de cuenta a la que hacían referencia el resto de monedas. En el reinado de Isabel I se instauro la libra esterlina como moneda de uso y se cifro en 1/240 de la antigua libra de plata esterlina. A pesar de que la libra se diga pound en ingles su símbolo es una ele (£) por que deriva del latín libra

Empecemos con lo divertido, ahora le toca el turno al chelín, moneda fraccionaria de la libra. ¿Y cuantos chelines caben en una libra?, pues ni mas ni menos que veinte. Bueno, no es problema, podemos decidir usar un sistema vigesimal en vez decimal.

Después tenemos el penique, y como estamos en un sistema vigesimal cabrán veinte en un chelín, con lo que la libra valdría 400 peniques, ¿no?. Pues no, ahora el sistema cambia a duodecimal con lo que en un chelín caben doce peniques lo que nos deja la libra con un total de 240 peniques. Como vemos un sistema completamente fácil e intuitivo.

Pero aun tenemos alguna moneda fraccionaria mas, por ejemplo la corona. Esta valía cinco chelines, lo que daría un total de cuatro coronas en una libra. Maravilloso, no sigue ni el vigesimal, ni el duodecimal ni el decimal.

Y para acabar de rematar el tema la mas bonita de todas, la guinea. ¿Y cuanto vale una guinea?, 21 chelines, esto es una libra y un chelín. Como vemos una unidad fraccionaria utilisima. Y lo peor de todo es que aunque la moneda física desapareció a principios del XIX aun se siguen contabilizando operaciones en guineas, ya que se considera un moneda mas elegante y propia de caballeros. También existieron los soberanos, con el mismo valor que la guinea (pero con distinto nombre para hacerlo mas entretenido). 

El "Día decimal", que fue el 15 de febrero de 1971, se puso fina a este lío y se dividió la libra en cien peniques. Durante algún tiempo coincidieron peniques nuevos y peniques viejos, lo que convertiría un pequeña compra en un verdadero problema aritmético capaz de volver loco al matemático mas avezado.

Para terminar un par de citas, la primera, que sera una imagen, es de un libro de 1808, cuando la Guerra de la Independencia, que se imprimió para ayudar a la población española con los cambios con nuestro aliados ingleses:
libra+chelin+penique+esterlina+guinea+soberano

Y por último una nota a pie de pagina de la novela "Buenos presagios" de Terry Pratchett y Neil Gaiman,  en la que trata de explicar el sistema después de hablar de peniques y chelines:

 Las unidades más pequeñas eran cuartos de penique, medios peniques, monedas de tres peniques y monedas de seis peniques. Dos monedas de seis peniques = un chelín. Dos chelines = un florín. Un florín y seis peniques = media corona. Cuatro medias coronas = un billete de diez chelines. Dos billetes de diez chelines = una libra (o 240 peniques): Una libra y un chelín = una guinea.

Y concluye la nota con una frase que la podemos dejar como final a modo de resumen:

Los británicos rechazaron el sistema decimal durante mucho tiempo porque lo veían demasiado complicado.

25 comentarios:

  1. si opino de los ingleses, te chapan el blog....son absurdos, pero muy listos..Muy buen post como siempre...miguel

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    1. Gracias Willy por tu amable comentario, y ciertamente las leyes de la cortesía nos impiden hablar de los ingleses. A ver cuando saco memoria y tiempo para llamarte.
      Un abrazo

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  2. Mi querido Miguel Ángel, antes que nada debo excusarme por esta tardanza en comentar, pero en mi descargo te diré que unos magníficos días de vacaciones recorriendo el norte de Portugal entre castros, citanias y vestigios romanos me han mantenido alejada de este mundo virtual; al regresar me topo con esta interesantísima entrada sobre ese galimatías que era el sistema inglés y que tú nos has desentrañado para demostrar lo liada que estaba la madeja. ¡Es lo que tiene la idiosincrasia del pueblo inglés y su carácter insular!
    He de reconocer que tal como andan de liadas las cosas por el continente y la situación crítica del sistema euro, alabo que se mantuvieran fieles a su vieja libra, que de cotización siempre le gana a nuestro depreciado eurito. Con razón hicieron suya la máxima de Ignacio de Loyola, "En tiempos de tribulación no hacer mudanza", y no les va mal.
    Me alegra haber llegado y haber visto que con denuedo has retomado tu actividad bloguera, caro amico, y con temas tan atractivos como el que nos propones.
    Te hago llegar mil bicos con sabor a "vinho verde".

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    1. Yo también tardo en responder por las extrañas circunstancias en que nos embarca la canícula. Gracias por estar siempre al pie del cañón y te agradezco ese vaso de "vinho verde" aunque sabes que noes facil que me agrade.

      Mil besets desde el "horno" de Levante.

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    2. En 1966 y con 11 años de edad llegué a Bournemoth para pasar dos meses viviendo en una familia y estudiando inglés. El sistema monetario se aprendia en un par de días. Habia todo tipo de acuñaciones de reyes desde la reina Victoria a la reina actual. 12,6 chelines equivalian ese año a 20 duros justos y eso hacia las cosas muy faciles. Nunca ví a ningun compañero tener problemas con el dinero después de bajar del barco. Saludos.

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    3. Gracias por el comentario y espero que comprendas que exagero un poco las cosas para darle un tono jocoso. De todas maneras aunque fuese relativamente fácil pagar y recibir el cambio, la suma de cantidades no debería ser muy sencillo.

      Un saludo y gracias una vez mas por tu aportacion

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    4. Lo que más llamaba la atención eran los precios en los escaparates de, por ejemplo, 4 libras, 19 chelines y 11 peniques, para ofertar por debajo de las cinco libras. La moneda física de 2,6 chelines (media corona) existia y se usaba por su nombre, aunque no la de corona, que ya era solamente de valor. Y como curiosidad, decir que el penique que era la segunda moneda de menor valor, era de las más grandes de tamaño. Para mi fué fascinante el tener monedas de todos aquellos reyes. El chelin era exacto al duro español, aceptandolo todas las maquinas. (Un chelin eran 8 pesetsa). Quizas ahora ya no me resultara tan sencillo.

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    5. Me ha divertido leer tu experiencia, yo también me bajé un verano de aquéllos con similar edad de un barco en Southhampton para pasar dos meses en un internado en Bexhill on sea, con idénticos resultados cambiarios.

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  3. Y hay gente que se hace la picha un lío entre pesetas, duros y euros...

    Me alegro que sigas escribiendo de cuando en cuando.

    Curiosísima entrada, saludos.

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  4. Pues imagínese usted trabajar con Libras, Sueldos y Dineros, como sucedía en la Corona de Aragón durante toda la Edad Media y parte de la moderna. Un caos. Si 20 sueldos hacen 1 libra y 12 dineros hacen 1 sueldo, a calcular se ha dicho.

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    1. Daniel, has dado en el clavo completamente. No lo puse en la entrada porque queria confirmarlo, pero Chelin se abrevia en una "s" no por schelling, sino por sueldo y a su vez Penique se abreviaba con una "d" por dinero. Parece ser que este absurdo sistema duocecimal/vigesimal no era tan extraño

      Un abrazo y gracias por el coementario

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  5. Has olvidado de las monedas:
    - media corona (Half Crown) = dos chelines y seis peniques
    - florin = dos chelines.

    Y encima, los ingles lo complicaban aun mas usando palabras argot para las monedas - se llamaban un chelin "a bob", o diez chelines "ten bob" - seis peniques = "a tanner", una libra = "a quid" o tambien en espanol "una pava".
    Seria muy complicado pero era unas de las razones por que eran los ingleses muy bien a la matematica:-)

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    1. Razón tienes, aunque las menciono en la cita del final. Y muchas gracias por el aporte del "argot monetario".

      Un saludo y graciaspor comentar

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  6. nah, que no es nada dificil cuando una está acostumbrada

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  7. En argot a las monedas de una/dos libras la llaman ''Queen''

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    1. Gracias por el aporte.
      Y muchisimas gracias por leerme.

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  8. Justo lo que necesitaba para leer esas novelas de Dickens

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    1. Jeje, me alegro de que te hay sido útil.
      Un saludo y gracias por comentar

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  9. Que agradable aportación y comentarios todos propositivos. Felicidades.

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  10. Yo también estoy con Dickens (traducción al castellano) y, buscando las equivalencias me he topado con este 'blog'. Me ha venido de perlas. Espléndidamente explicado. Con esa introducción tan a mano.
    Después de 600 páginas con Carlos Dickens, pero, más vale tarde que nunca.
    Muy agradecido.
    Un cordial saludo de, Nacho.

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  11. Yo también estoy con Dickens (traducción al castellano) y, buscando las equivalencias me he topado con este 'blog'. Me ha venido de perlas. Espléndidamente explicado. Con esa introducción tan a mano.
    Después de 600 páginas con Carlos Dickens, pero, más vale tarde que nunca.
    Muy agradecido.
    Un cordial saludo de, Nacho.

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  12. Bueno, el sistema británico no es más que el sistema carolingio adaptado a su nomenclatura, bastante fácil porque está basado en una valor de cuenta estable, la libra, que permite saber el valor de las cosas de manera bastante fiable a lo largo del tiempo, y eso me parece más interesante que su complicación aritmética, en realidad siempre reducible a dineros o peniques, 1.000.010 de peniques son 4.166 libras, 8 chelines (o sueldos) y 10 peniques (o dineros), evidentemente no se puede comparar con el decimal por su sencillez, pero supera en mucho el modelo de los maravedís que tuvo un valor alterado en función del capricho real en cada periodo histórico.

    El uso de la moneda de oro, aparecido posteriormente y que cotiza independientemente de la plata , es lo que hace que las correspondencias de valor generen fluctuaciones extrañas, como la explicada con las guineas, y eso es algo que ningún sistema resolvió medianemente bien a lo largo del tiempo, aunque episódicamente fuera funcional.

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