jueves, 29 de mayo de 2014

Pasar una noche toledana

Todos hemos sufrido alguna vez una noche toledana, una de esas noches terribles que pasamos en blanco, bien por que las preocupaciones no nos dejan tranquilos, bien por que problemas físicos o ambientales nos impiden conciliar el sueño. Pero ¿por qué llamamos pasar una noche toledana a estas noches de insomnio y padecimiento?. Al intentar averiguar el origen de esta frase nos pasa como siempre, no encontramos uno si no varios. En este caso concreto tenemos una bonita (por que lo es, a pesar de su crueldad) leyenda medieval de emires y venganzas bastante extendida y otras dos explicaciones mas prosaicas y desconocidas. Pero vayamos primero con la leyenda que ilustraremos con una una foto que ni es de Toledo ni salen musulmanes pero guarda relación con esta historia.

boda+roja+noche+toledana

Alrededor del año 800 de nuestra era ( o del 178 desde la Hégira) casi toda la península ibérica esta dominada por el Islam, bajo el mando del emir de Cordoba, Alhaken I. La siempre levantisca ciudad de Toledo esta gobernada por el joven muladí ben Yussuf, hijo de un militar amigo personal del emir. La arrogancia y el despotismo del wali no solo no aplaca los ánimos en la ciudad si no que provocan una revolución en la que el es derrocado ( para algunos incluso es ejecutado). El emir cuando se entera se lo comunica al padre de Yussuf y este le pide que sea el mismo el nombrado como gobernador. (Algunas versiones obvian toda esta parte y ponen directamente a Yussuf padre como wali de Toledo, enviado por el emir para pacificar la ciudad).

Cuando el nuevo gobernador llega al ciudad el miedo se apodera de sus habitantes esperando la venganza, pero se encuentran con todo lo contrario. El wali gobierna con benevolencia y trata con respeto a los levantiscos nobles. Rápidamente se gana la confianza y el amor de su gobernados. Un buen día se anuncia la llegada del príncipe Almanzor, hijo del emir, y Yussuf prepara una recepción en su palacio a la que son invitados todos los notables de la ciudad. Y aquí es cuando comienza la noche toledana, también llamada la jornada del foso, conforme los invitados van llegando al palacio son degollados por los soldados del wali con certeros golpes de cimitarra los cadáveres son arrojados al foso del castillo. Según algunas crónicas hasta 800 nobles son asesinados esa noche. Cuando los toledanos despertaron a la mañana siguiente sintieron un horrible olor a sangre que se extendía por toda la ciudad, y cuando alzaron sus ojos hacia el castillo vieron las cabezas de los lideres de la revuelta colgadas en largas picas, Yussuf ya había vengado a su hijo.

Después de este sangriento relato quedan un poco pobre los otros dos posibles orígenes , pero no puedo evitar el contarlos ya que son defendidos por dos referencias importantísimas en el tema de refranes, dichos y frases hechas.

Correas en su Vocabulario de refranes nos habla de un antigua tradición toledana por la que el primer nombre que oigan las mozas casaderas en la noche de san Juan sera el de su futuro marido. Así pues las muchachas pasaban la noche en vela esperando oír como se llamaría su futurible, os podéis imaginar la noche toledana que pasaría la que no oyese ningún nombre.

Por su parte el gran Covarrubias en su Tesoro de la lengua castellana atribuye la frase al al cantidad de mosquitos que poblaban Toledo debido a la cercanía del rió Tajo. Dichos mosquitos se cebarían en los forasteros que no estaba acostumbrados a ellos y sobre todo que no conocían que remedios aplicar para evitarlos. Quien haya pasado un noche atacado por mosquitos sin duda comprenderá lo horrorosa que puede llegar a ser una noche toledana.

No puedo cerrar esta entrada sin explicar el porque de la foto que la ilustra. Bueno, en realidad si que puedo, ya que la mayoría de mis ambles lectores habrán pillado el guiño. Y los que no, que se lo pregunten a sus conocidos y amigos que seguro alguno de ellos les puede ilustrar, y así de paso disfrutaré de una impagable publicidad.

viernes, 23 de mayo de 2014

Valle-Inclan y Echegaray enfrentados por culpa de Satanas

Conocida es la enemistad entre el gran escritor don Ramón María del Valle-Inclán y el premio Nobel de Literatura don José de Echegaray, enemistad que dio lugar a varias anécdotas que contaremos en esta entrada. Pero lo que no es tan conocido es que tras el origen de esta animadversión se encuentra el mismísimo Satanas,.. título de un relato que Valle-Inclan presento a un concurso literario que convocó el conocido diario El Liberal. Don Ramón estaba seguro de ganar el premio pero para su sorpresa el triunfador fue José Nogales. El enfado fue monumental y creció aun mas cuando se enteró que fue Echegaray, miembro del jurado, el que hizo especial hincapié en que no ganase Valle-Inclán. A partir de ahí le juró odio eterno lo que daría lugar a curiosas anécdotas, aunque algunas de ellas, como siempre, están a caballo entre la realidad y la leyenda.

Valle-Inclain+Echegaray+Satanas+Nobel

Cuentan que un día don Ramón se encontraba pontificando sobre cualquier tema en alguna de las tertulias literarias de las que era habitual participante. En ese momento vio por el rabillo del ojo como se acercaba el hijo de Echegary y sin cambiar el tono, como si formase parte de lo que estaba argumentando dijo:
-¡Ese don José esta obsesionado con los maridos despechados!, ¡en todas su obras sale un marido cornudo!
A lo que el hijo del mencionado, mordiendo el anzuelo le espetó:
-Cállese, no tiene derecho a hablar así del gran  Echegaray
-Y usted ¿quien es?
-Su hijo.
-¿Esta usted seguro?

En un estreno de don José en el que Valle estaba en el patio de butacas uno de los personajes hablaba así de una mujer:
-Tiene los nervios de acero bajo una piel de seda.
A lo que don Ramón no pudo evitar comentar a voz en grito
-¡Eso no es una mujer, es un paraguas!

Una amigo de Valle-Inclan vivía en la calle del Lobo, nombre que cambiaron por el de calle de Jose de Echegaray. Enterado del cambio no dudó en mandarle una carta poniendo en la dirección "Calle del viejo imbécil", y sorprendentemente ¡la carta llegó a su destino!, circunstancia que aprovechó don Ramón para contar a todo aquel que le quiso oír la "significativa" anécdota, añadiendo "los carteros de España son los mas inteligentes del mundo".

Se encontraba don Ramón ingresado en un hospital por alguna de sus múltiples enfermedades cuando los médicos le prescribieron una transfusión de sangre. En el momento de efectuarla el doctor comentó, seguramente para apoyarle moralmente:
-Mucha gente ha querido dar su sangre para usted, hasta el premio Nobel don José de Echegaray.
A lo que Valle-Inclán respondió alarmado:
-No quiero sangre de ese, esta llena de gerundios.

En fin ha quedado claro que Valle-Inclán no era precisamente un admirador de Echegaray. Como ninguno de la generación del 98, que protestaron abiertamente contra la concesión del Nobel, llegando algunos (entre ellos obviamente don Ramón) a firmar un manifiesto. Efectivamente Echegaray no era un gran escritor, como lo demuestra el desconocimiento de su obra incluso por gente con amplia cultura teatral. Sin embargo hay que decir que donde verdaderamente destacó fue en el campo de las matemáticas, siendo considerado por muchos como el mas grande matemático español de todos los tiempos. Lo cual me lleva a ponerme del lado de don José, porque aunque sus obras sean un poco peñazo demuestra una vez mas que la gente de ciencias podemos triunfar en campos de letras, cosa que al revés es harto improbable que suceda.

lunes, 19 de mayo de 2014

Una entrada sesquicentenaria en el tercer aniversario de esta Memoria Residual

Hace ya algún tiempo (seguramente demasiado) publique mi entrada numero cien con el descriptivo titulo de "Memoria Residual cumple cien entradas". En ella publique una pequeña selección de diez entradas de las publicadas hasta la fecha. Hoy, casi dos años y medio después, llego a mi entrada 150 (osease, sesquicentenaria, por cierto hablaré de esta palabra mas adelante) y lo conmemoro con este post en el que también haré una pequeña selección. ¿Y por que 150 y no 200?, pues por que hace un montón de tiempo de esas cien, y me apetecía hacer una de esas entradas de corta y pega.

Hablando en serio, para llegar a las primeras cien tarde siete meses, para hacer estas cincuenta he tardado ¡Veintinueve meses!. Y esto se explica no solo porque ahora las entradas son mas elaboradas y por ello mas espaciadas en el tiempo, si no sobre todo porque ha pasado por largos periodos de inactividad. Ahora mismo me encuentro en plena reanudación (mes y medio) tras un parón de casi ocho meses, y no esta de mas esta entrada para recordar las alegrías que me ha dado el embarcarme en esta aventura. Estoy a punto de llegar a las ochenta mil visitas, en varios temas mis posts están en las primeras posiciones de google y otros buscadores, en fin, aunque tenga pocos comentarios sé positivamente que hay gente al otro lado, y eso me llena de alegría y deseos de seguir adelante.

Y aun hay otro motivo, si sumáis meses vereis que esta humilde bitácora acaba de cumplir tres años, concretamente cuando escribo esto, tres años y tres días. Por lo tanto buen motivo la doble celebración para publicar esta lista de cinco entradas de las últimas cincuenta que selecciono por las razones explicadas a continuación:

- "El antiguo y absurdo sistema monetario ingles": por ser la mas visitada de estas cincuenta.

- "Napoleón y la Nocilla": por que además de ser una historia sencilla me permití la licencia de contarla al reves, y creo que no me salio del todo mal, perdoneseme la inmodestia.

- "Hablando de gallinas ¿sabias que..?": por ser un texto que publique en el llbret de mi falla (Falla Noscarmientas), cosa que me hizo especial ilusión.

- "¿Es posible juzgar a Dios?": esta entrada y las dos que le precedieron (II y III) forman una trilogía, siendo la única de esta bitácora.

- "Una guerra nada corriente": no solo por que cuenta una anécdota histórica muy interesante y reveladora, sino por que además uno de sus protagonistas es un personaje a descubrir, quizás el inventor mas influyente de todos los tiempos, aunque fueron otros los que se llevaron al fama. Me estoy refiriendo al gran Nikola Tesla.

Y para que nadie diga que no aporto nada nuevo hablare un poquito sobre la palabra "sesquicentenario", palabra  a a que le tengo especial cariño ya que la descubrí hace un montón de años leyendo el precioso cuento largo del gran Asimov "El hombre bicentenario", cuando el robot protagonista cumple ciento cincuenta años celebran un evento llamándole " el robot sesquicentenario", como podéis suponer corrí raudo al diccionario a ver que significaba esa palabra tan larga. El prefijo "sesqui-" viene del latín y significa "uno y medio", y se puede usar con mas cosas, por ejemplo sesquihora seria hora y media. Investigando sobre este prefijo me encontré con "sesquipedalismo", que viene a significar algo así como "pasoymediolismo" y perdón por el "palabro". Este término se usa para definir la costumbre tan arraigada en los medios de comunicación de alargar las frases mas de lo necesario, como decir "precipitaciones en forma de lluvia" en vez de lluvia a secas, o "funcionalidad" y "obligatoriedad" en vez de "función" y "obligación". En fin un defecto que lleva a la complicación innecesaria del lenguaje así como a la cursileria mas galopante, defecto que conviene evitar aunque me temo que yo habré incurrido en él varias veces a lo largo de estas ciento cincuenta entradas.

Y corto ya que sino me va a salir una sesquientrada. Gracias a todos por aguantarme y espero no tardar tanto en llegar a mi entrada numero doscientos.

jueves, 15 de mayo de 2014

Ferrari y el Cavallino Rampante

Ferrari. Con solo oír este nombre se nos llena la imaginación de coches lujosos, carreras de Fórmula 1, un color rojo intenso y la figura imponente del Cavallino Rampante. Y precisamente de este "caballo rampante" y de su origen es de lo que versa la entrada de hoy. Y para ilustrarla un foto de sus primeras apariciones en público.
Francesco+Baccara+caballo+rampante+Ferrari+avion

Ese señor uniformado que vemos delante de nuestro protagonista es Francesco Baracca, as de la aviación italiana en la Primera Guerra Mundial. Se le atribuyen hasta treinta y cuatro victorias aéreas y es considerado unos de los grandes héroes de la historia de Italia. Como vemos en la foto lucia en su avión la imagen un caballo rojo (aunque en la foto salga en blanco y negro) sobre una nube blanca. Según la leyenda tomó esta insignia del enemigo derrotado en su victoria número quince (este número no es casualidad, a partir de la decimoquinta victoria un piloto era reconocido como as de la aviación), seguramente un alemán de Sttugart, ciudad con un escudo muy parecido. Baracca fue derribado y muerto en junio de 1918 y sus orgullosos compañeros de escuadrilla tomaron el caballo como símbolo propio, cambiando el color rojo original por el negro en señal de duelo.

Damos un saltito en el tiempo y nos encontramos en 1923 cuando Enzo Ferrari empieza a deslumbrar a los aficionados al automovilismo a bordo de su Alfa Romeo. Y  entre sus mayores fans encontramos a la familia del mal logrado píloto italiano. Tanta es la devoción por el joven piloto que la madre de Francesco Baracca le da permiso a Enzo para usar en su coche el símbolo de su hijo. Ferrari acepta el honor sin dudar, y lo adopta como símbolo propio con alguna pequeña modificación, respeta el negro en lugar del rojo en señal de duelo, cambia el fondo blanco por el amarillo de Modena (su ciudad) y le levanta la cola (dicho sea sin animo de ofender). Había nacido el mítico Cavallino Rampante.

Farrari+caballo+rampante+escudo+cavallino

Una curiosidad añadida, si recodáis el escudo de Porsche veréis que tiene un caballo muy parecido a este, pues no solo es muy parecido, es el mismo caballo. Porsche toma este escudo del de Sttugart (su ciudad de creación), que como recordareis es la ciudad del piloto derribado por Francesco Baccara. Como siempre las paradojas del destino nos sorprenden y las dos grandes compañías de deportivos de lujo comparten escudo gracias a una batalla aérea. Cosas veredes amigo Sancho...

lunes, 5 de mayo de 2014

El Quijote de Avellaneda

"Nunca segundas partes fueron buenas", la primera vez (probablemente) que se escribió esta frase fue, paradojicamente,  en una segunda parte. En el capitulo 4 de la segunda parte del Quijote el bachiller Sansón Carrasco pronuncia esta frase cuando esta debatiendo con don Quijote y Sancho la posibilidad de que Cervantes escriba una segunda parte de las aventuras del caballero, si, esa segunda parte en la que los tres se encuentran. Una manera peculiar del escritor de promocionar su obra, aunque quizás cuando habla de segunda parte no se refiera a esa misma en la que el lector se encuentra inmerso si no a "la otra" segunda parte que se publicó meses antes que esta, el llamado "Quijote de Avellaneda", o mas correctamente "Segundo tomo del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, que contiene su tercera salida y es la quinta parte de sus aventuras".

Quijote+avellaneda+cervantes+apocrifo


En 1614, tras la buena acogida por el público de "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha" aparece una segunda parte firmada por un tal Alonso Fernández de Avellaneda, que no solo no tiene nada que ver con el manco de Lepanto, si no que incluso aprovecha el prólogo de su obra para vilipendiar  a placer al insigne escritor. No cabe duda que este Avellaneda no existió, y dicho nombre no es mas que un seudónimo bajo el que se escondía algún escritor de la época, pero ¿cual? al día de hoy aun siguen las elucubraciones sobre su identidad, aunque va cogiendo fuerza la figura de Lope de Vega, reconocido enemigo de Cervantes, bien como autor material del libro, bien como impulsor y benefactor de este. Una frase del mencionado prólogo ya nos pone en la pista de que el Fenix de los Ingenios debe de estar detrás del libro de una manera u otra: "...pues él tomó por tales el ofender a mí, y particularmente a quien tan justamente celebran las naciones más estranjeras y la nuestra debe tanto, por haber entretenido honestísima y fecundamente tantos años los teatros de España con estupendas e inumerables comedias, con el rigor del arte que pide el mundo y con la seguridad y limpieza que de un ministro del Santo Oficio se debe esperar." Creador de innumerables comedias y ministro del Santo Oficio.. dos mas dos, cuatro.

Como curiosidad añadida comentar que hasta en dos ocasiones aparece este "Quijote de Avellaneda" en la segunda parte del verdadero don Quijote. En el capítulo 59 mientras don Quijote y Sancho están en un posada oyen en la habitación contigua como dos caballeros hablan de la segunda parte del Quijote. Rápidamente irrumpen en la habitación y desmienten que las andanzas que se cuentan en dicha novela sean las suyas. Es mas, informado por sus interlocutores que que el personaje de Avellaneda vivió aventuras en las justas de Zaragoza el propio don Quijote decide abandonar su pretensión inicial de dirigirse a la ciudad aragonesa y decide que ira a Barcelona, como efectivamente sucede después.

También casi al final de la novela, concretamente en el capítulo 72, aparece Álvaro Tarfe, personaje importante en el Quijote de Avellaneda. Cuando el ingenioso caballero se percata de su presencia se presenta ante él diciendo que es el autentico don Quijote. El de Tarfe lo reconoce como tal y admite que los que él conoció fueron impostores, reconociendo por escrito ante el alcalde dicha confesión.

Otra cuestión reseñable es que en la segunda parte es cuando Cervantes fija como verdadero nombre de don Quijote el de Alonso Quijano, seguramente para desmentir el de Martín Quijada que le atribuye Avellaneda en su obra.

Y finalizo esta entrada, esperando que haya "Avellanedas", no para criticarme como autor sino para escribir segundas o terceras partes de esta historia en los comentarios pertinentes.