jueves, 19 de junio de 2014

San Beda, el calendario, las citas y las notas al pie.

Nuestro personaje de hoy vivió en Gran Bretaña a caballo de los siglos VII y VII después de Cristo... y me pregunto yo ¿desde cuando se usa lo de antes y después de Cristo para contar los años? pues desde que este señor empezó a hacerlo. Pero vayamos con las andanzas de este monje benedictino considerado por muchos como el hombre mas sabio de su tiempo.
san+beda+bede+venerable

Con tan solo siete años el pequeño Beda (Bede en ingles) ingresó en el monasterio para ser educado por los monjes, y allí permaneció toda su vida hasta su muerte en el 735. Criado entre rezos y manuscritos (que no incunables) pronto paso de leerlos a estudiarlos y analizarlos para finalmente dar a luz importantísimas obras de historia, teología y conocimiento. Su gran obra  Historia ecclesiastica gentis Anglorum (que podríamos traducir con el permiso de la profe como "Historia eclesiástica del pueblo ingles") es aceptada unánimemente como el nacimiento de la historiografía inglesa. Es en esta obra donde usa el sistema de numerar los años como a.C. y d.C. propuesto tiempo antes por Dionisio el breve, pero al que nadie hacía mucho caso. La transcendencia de las diversas obras del Beda llevó a toda la cultura cristiana a adoptar dicho sistema como propio. 

Pero no quedan aquí las aportaciones de este sabio que han llegado hasta nuestros días. Tanto en sus libros de historia como en los de teología se apoya en las obras de otros grandes maestros tanto de la antigüedad como de su época, como todos los estudiosos hacen, pero nuestro héroe fue especialmente escrupuloso en citar quien era el verdadero autor de los pasajes que copiaba, practica nada habitual en la época y también rarisima en la antigüedad, sin duda podemos decir que fue pionero en la idea de respetar la propiedad intelectual y citar las fuentes de sus estudios. Y como consecuencia de estas anotaciones de sus fuentes también fue pionero en el uso de las conocidas "notas al pie de pagina". Ni que decir tiene que el que se respetasen todas estas innovaciones le costo mas que un disgusto con sus copistas.

En otra de sus obras cumbres De temporum ratione, hace una cronología de la historia de la Humanidad (situando la creación del mundo en el 3952 a.C., todo sea dicho) y también se enfrenta a uno de los grandes desafíos de la iglesia de la época, fijar con exactitud la fecha de la pascua. Pues bien en esta obra Beda menciona que la tierra es esférica, y como consecuencia de esto el sol incide de diferente manera según la época del año en la que nos encontremos, dando lugar a las estaciones y a la variación de la duración de los días

Seria interminable enumerar todas sus obras, pero podemos decir que toco diversos temas desde la botánica hasta la gramática, ademas de una ingente producción de obras teológicas e históricas. La inmensa parte de su obra esta en latín como correspondía a la cultura eclesiástica del momento, pero también destaca su traducción del Evangelio de san Juan al ingles. El cuadro que ilustra esta entrada recrea el momento en que Beda, cercano ya a la muerte, dicta esta obra a uno de sus discípulos.

Como reconocimiento a sus obras y su aportación a la teología fue reconocido en 1889 como Doctor de la Iglesia, con el nombre de San Beda el Venerable. En fin un sabio en toda regla que nos hace ver que el tachar la Edad Media como un época de ignorancia y oscurantismo quizás no sea lo mas adecuado.

No puedo acabar esta entrada sin volver a un tema que levantó grandes "discusiones de barra de bar" hace catorce años, si el tercer milenio empezó el 1 de enero del año 2000 o del 2001. Investigando los cálculo de san Beda confirmo que se empieza a contar desde el año 1, no existe un año cero por lo que el primer milenio iria del año 1 al 1000, empezando el segundo el 1 de enero de 1001. Y no contó con el año cero sencillamente por que en esa época en Europa no se conocía el 0 como cifra.

4 comentarios:

  1. Interesante y didáctico cómo siempre. No desdeñaré en visitarte en mi nueva etapa para seguir descubriendo el mundo que nos rodea de tan buen conductor.

    Un saludazo.

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    1. Gracias por el elogioso comentario (excesivo diría y yo) y por volver a la brecha.
      Un saludazo y nos seguimos leyendo

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  2. Carissimo Miguel Ángel, ¡qué grato hallar de tu mano una entrada tan interesante sobre un personaje como Beda el Venerable! Y es que yo, enamorada como sabes de la Ciudad Eterna, tengo siempre en mente sus formidables palabras premonitorias: «Mientras siga en pie el Coliseo, seguirá en pie Roma. Cuando caiga el Coliseo, caerá Roma. Cuando caiga Roma, caerá el mundo», que siempre formulo cuando me encuentro al pie del colosal Anfiteatro Flavio.
    En cuanto al permiso que tan amablemente me pides para la traducción del título de su obra "Historia ecclesiastica gentis Anglorum", me permito corregir tu propuesta de traducción, sustituyendo la "Historia eclesiástica del pueblo inglés" por la más adecuada "Historia eclesiástica del pueblo de los anglos"; y para ello recurro a la autoridad del profesor José Luis Moralejo, catedrático de Filología Clásica en la Univ. de Alcalá de Henares y Premio Nacional de Traducción, autor de la primera traducción al castellano de esta obra medieval en el año 2010, y de cuyo hermano Juan José, catedrático de Griego en la Univ. de Santiago de Compostela tuve el honor de ser alumna. Te dejo la referencia de una interesantísima entrevista que, con motivo de la publicación de esta traducción, se le hizo en la Revista Digital de la Univ. de Alcalá:
    http://introduccionalahistoriajvg.wordpress.com/2013/08/14/%E2%9C%8D-historia-eclesiastica-del-pueblo-de-los-anglos-731/
    Estoy segura, en tu línea permanente de curiosidad y de profundización en diversos temas, te será de gran interés.
    Hoy, como con Beda de latines vamos cumplidos, te dejo sin mi proverbial latinajo pero no sin los mil bicos.

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    1. Imprescindible apunte como siempre, no podemos confundir anglos con ingleses, seria como identificar a los íberos con los españoles, y ademas ese genitivo plural ...

      Me ha encantado el enlace, lastima no haberlo descubierto yo.

      Mil besets

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